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miércoles, 3 de julio de 2013

Actividades: “Recibí tu declaración de amor con fecha del viernes 23” de Luis Pescetti y “Gusano” de Quino



Punto 1 obligatorio. El 2 y el 3, opcionales.
1)      Reconstrucción. Reconstruir en pequeños grupos la posible confesión de amor que realizó Alberto. Para ello, tener en cuenta los datos que ofrece Anita en su respuesta. También recordar algunas convenciones para la redacción de una carta: lugar y fecha (del lado derecho), destinatario, cuerpo de la carta (lugar donde van a reconstruir la confesión), saludo  y nombre del emisor (ambas al final).Se debe considerar que es una carta de amor, por ende, usar un registro informal. Luego, compartir con el resto de los compañeros las reconstrucciones y observar si hay coincidencias o no, si faltaron pasajes o se agregaron cosas, etc.
2)      Un final diferente. En forma individual, seleccionar una de las cinco posibles cartas que pudo escribir la mujer en “Gusano” y otorgales un final diferente. Si querés, realizá una historieta mostrando el proceso de escritura de la misma.
3)      Despedida con altura. Pensá con qué  otras palabras podría haberse despedido la mujer. Ilustrá la última viñeta con las mismas. Se pueden utilizar términos despectivos pero no malas palabras –al menos las que consideramos como tales dentro del ámbito escolar.

domingo, 2 de junio de 2013

¡Adiós, gusano!



Me encantó Recibí tu declaración de amor con fecha del viernes 23, de Luis Pescetti.... ¿iría bien con Quino no? ¿Y si un día se dedicara a la lectura de una selección que tratase el amor así, con humor? Son textos cortos, pueden ir cuatro por lo menos para un encuentro ¿no?



 

Recibí tu declaración de amor con fecha del viernes 23, de Luis Pescetti

Estimado Alberto: recibí tu declaración de amor con fecha del viernes 23, misma que paso a responder.
Primero que me pareció medio larga. Ni sabías en qué andaba, entonces te mandaste más por entusiasmo tuyo que por otra razón.
En la parte que ponés “que me amás desde el primer día que me viste”, ¿a vos te parece?, para empezar no indicás qué día fue, no puedo saber si yo también te vi o me llevás ventaja. Sí recuerdo cuando nos presentaron, y ahora entiendo la sonrisa que traías, porque ya venías emocionado, por así decirlo.
Cuando afirmás que “he nacido para hacerte feliz”. No puede ser cierto, ahora no sé cuántos años tenés, pero desde que naciste hasta ahora, ni un poco mejoraste mi vida. O llevás un atraso que ni te cuento o es una de esas frases que se dicen por decir.
¿Que pasás noches sin dormir? No sé si estás tomando algo, ¿qué querés que haga? Podría cantarte una canción tranquila, pero no soy de cantar en público, no sé, me da vergüenza. Probá ir al médico.
Después decís que las estrellas te dicen mi nombre. ¡Estaría todo el mundo llamándome por teléfono si fuera cierto! Móviles de televisión a la puerta de mi casa, la NASA. “¡Ani, las estrellas le dicen tu nombre a un flaco!”. Nada que ver.
Que pasás las horas lánguidamente. ¿Vos buscaste qué quiere decir esa palabra? Para mí que quisiste decir otra cosa.
Por último me pedís que te dé una respuesta y que la vas a esperar con ansiedad. Calmadito, por favor, porque lo que menos quiero es andar con gente nerviosita.
Te voy a ser sincera, me llegaron tres o cuatro cartas de amor más, ¡a cuál más disparatada y boba! Así que la tuya, dentro de todo, fue la mejorcita.
De modo que acepto tu propuesta, vení con flores mañana a partir de las cinco y seremos felices para siempre, mi amor.

Tuya de todo corazón
Anita

© Luis Pescetti